España ha participado hoy en el debate general del 70º periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas (CSW70) que se celebra hasta el 19 de marzo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
La secretaria de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, María Guijarro, ha defendido en esta sesión el compromiso del Gobierno de España con una agenda internacional que “sitúe la igualdad en el centro de la democracia, del desarrollo y de la paz”.
Guijarro ha asegurado que se ha avanzado en materia de igualdad desde la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, pero ha avisado de que aún no lo suficiente. “La igualdad ha progresado en el plano normativo y en muchos ámbitos institucionales, pero las brechas estructurales persisten y, en algunos contextos, incluso se agravan”, ha aseverado.
España ha mostrado en este contexto su compromiso firme con el multilateralismo y con el papel de Naciones Unidas como espacio imprescindible para la construcción de consensos, la defensa del derecho internacional y la promoción de los derechos de las mujeres. De esta forma, la secretaria de Estado de Igualdad ha insistido en que “la experiencia histórica demuestra que cuando el diálogo se debilita y las reglas compartidas se erosionan, quienes primero pierden son las mujeres y las niñas. En este marco, reforzar la igualdad es también reforzar la estabilidad democrática”, ha sostenido.
Guijarro ha detallado en esta CSW70 los avances de España desde la primera Ley de interrupción voluntaria del embarazo de 1985, a la Ley contra la Violencia de Género, la del Matrimonio Igualitario o la Ley de igualdad efectiva entre mujeres y hombres. En la misma línea, la secretaria de Estado ha destacado el impulso que supusieron la Ley de Igualdad de Trato y no Discriminación, la Ley de garantía integral de la integridad sexual, la ley que penaliza el acoso a las mujeres que acuden a centros sanitarios para interrumpir su embarazo, o la Ley de Paridad, con la que se pretende garantizar una representación justa en los espacios de poder político y económico.
Asimismo, España ha puesto de relieve otras medidas como la equiparación progresiva de los permisos de maternidad y paternidad, el establecimiento de registros salariales obligatorios, la regulación de los permisos por menstruación incapacitante, el refuerzo de los derechos de las trabajadoras del hogar, o la aprobación de una reforma laboral que ataca la temporalidad y la precariedad que afecta especialmente a las mujeres en el mercado de trabajo. En ese contexto, Guijarro ha puesto el acento en la subida del salario mínimo un 60% desde 2018, un alza que ha incidido de una forma directa en las mujeres, o en la renovación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género en 2025, así como en los avances que se están realizando en el proyecto de ley contra la violencia vicaria o de trata, con el objetivo último de progresar hacia la abolición de la prostitución.
La secretaria de Estado de Igualdad ha concluido su intervención en el debate haciendo referencia a las mujeres que viven situaciones adversas en diferentes puntos del mundo, como es el caso de las mujeres iraníes y las afganas. “España reafirma su compromiso con una agenda internacional que sitúe el feminismo y la paz en el centro. La historia nos ha enseñado que las guerras no son el camino del progreso, que la destrucción solo produce dolor. La paz no solo es la mejor opción para avanzar, es la única opción. Por eso, clamamos: ‘No a la guerra’”, ha afirmado.